Al estar sentado en un asiento para dos personas, evitando que mis posaderas se vieran maltratadas por los pobres asientos y eludiendo el socializar con personas ajenas a mi saliva; pensaba en qué carajos haría al llegar a mi destino. Tenía una resaca horrorosa, los alimentos que me acompañaban y a los cuales podía accesar eran un par de manzanas, un emparedado de un embutido lleno de almidón y un chocolate lleno de cacahuate; los cuales fomentan que el cutis de mi persona se vuelva más grasoso y pueda freir un bisteck sobre él.
Estaba tratando de administrar dicho alimento para un viaje que duraría aproximadamente 10 horas, en donde durante ese lapso de tiempo, estaba atormentado por regulaciones de migración y olores de putrefacción. El camino iba de acuerdo al plan, come poco y lee muchos letreros. Dormitaba y pensaba si tendría dinero suficiente para ir de la estación de transporte ferrocarrilero al lugar en donde dormiría, temiendo perderme y ser raptado por una manada de raperos; hasta que escuché la chillona voz de una mujer: “¿Alguien baja en Yonkers? Espero que no, esa ciudad está llena de mierda”. Al parecer los sitios en donde la mierda florea, el death metal aparece; dándole esa especie de movimiento subterráneo que llena de gusto a sus seguidores y hace que seres como la mujer que está estriñida de pensamiento repudien más a esas ciudades.
Yonkers ha dado vida a una de las bandas creadoras del death metal estadounidense, antes Rigor Mortis, ahora Immolation. Por ello me habría gustado bajarme en dicho lugar para batirme un poco de suciedad y conocer algo más que las coordenadas de dicho lugar.
Immolation se formó en 1988 (Rigor Mortis en 1986), desde entonces han creado 8 LP y 2 EP. No hay forma en la cual se pueda describir a Immolation a través de estos años, es un death metal tan glorioso que no sé cómo plasmarlo en palabras ni pensamientos; solamente en movimientos pélvicos garrafales.
El pasado 11 de octubre del 2011, forjaron su última entrega, un EP llamado Providence.
Immolation es una banda que nunca decepciona, jamás. Es increíble que agrupaciones tan antañas puedan guardar tanta calidad y seguir innovando en el death metal mundial. Con Providence, se demuestra una brutalidad instantánea con los vómitos de Ross Dolan, acompañada de una batería, que hace que cualquier persona quiera tocar con unas cucharas en su plato de fruta.
Éste es un video de dicho EP, tocando en una iglesia de Yonkers, justo donde la señora con popo en la boca se debió de ir a comulgar.
Dj Pasha está de regreso transmitiendo desde la ciudad eterna de Roma en Italia. Después de una larga pausa tenemos un buen update de lo que pasa en el mundo de la música indie. Un set imperdible para comenzar el invierno de este 2011.
1. New Navy – Zimbabwe
2. Metronomy- Everything goes my way
3. The Superman Lovers – Magic Potion
4. Neon Indian – Polish Girl
5. Mannarose – Noy by Desire
6. Kreayshawn – Gucci Gucci
7. RAC – 1979 (ft. Liz Anjos)
8. Portasound – Messerschmitt
9. Summer Camp – Better Off Without You
10. If the Kids – Tell Me What You Want
11. The Ropes – Lack of Technology Made Me a Killer
12. Henri Horrible – Damaged goods
13. Oberhofer – Away From U
14. The Embassy – Flipside of a Memory
15. Lana del Rey – Video Games
Existe una larga tradición de poetas y artistas que han experimentado con los aspectos sonoros del lenguaje y la voz. La Enciclopedia de Poesía y Poética de Princeton señala sus orígenes en el coro de Las Ranas de Aristófanes (s. IV A.C.): “brekk kekk kekk kekk koax koax”(v. inglés); o estos versos del poeta latino Quintus Ennius (239-169 a.c.): “O tite tute, tati tibi tanta tyranne tulisti”. Para quienes la practican, lo sonoro es una puerta a la poesía tan válida como la semántica, incluso con independencia de ésta. Eso es todo. Lo que la poesía sonora hace es fraccionar el lenguaje y la voz hasta que uno de sus elementos, el sonido, se pone bajo el microscopio auditivo e intelectual del poeta y el público. De esta manera, ella se ocupa casi exclusivamente del sonido y la performance, lo cual permite sostener que está especializada tanto en sus medios como en sus objetivos. Esta concentración tiene interés como puesta en escena y como reflexión en torno a la idea de poesía. Pero también como manera de ejercitar las destrezas escriturales.
Esta intensa y mitológica búsqueda ha llegado a distintas disciplinas dentro de la musicología y la poesía experimental. Muchos grandes artistas de la música han encontrado en esta plataforma una manera de expresar sus intenciones poéticas. La poesía fónica fluctúa entre la música y la literatura, entre el habla y el canto, entre la experimentación fono-verbal y el juego glososemático. No se trata de la lectura padronizada por la declamación o recitado de los poemas sino de investigar las posibilidades expresivas de la oralidad en todas sus dimensiones.
Los primeros ejemplos que se me vienen a la mente son los de Arnaldo Antunes, Laurie Anderson, Mira Calix, Sonic Youth, Patti Smith, entre otros.
Es lógico que los más interesados en la poesía sonora sean los mismos poetas. Los músicos que se inclinan a estas fórmulas son porque tienen una seria relación con la literatura: situación que no sucede siempre.
Si echamos un vistazo a los sonidos prehispánicos, africanos, hindúes, celtas, etc… podemos encontrar una concordancia clara con los sonidos que genera el cuerpo. El cuerpo como instrumento, el cuerpo como objeto sonoro. La música nativa trabaja con la idea de lo gutural, con la precisión de que en el plexo solar se guardan los sonidos y las melodías más profundas del hombre. Me recuerda al beatboxing; a los orígenes del hip-hop y el pop. Es un lazo que no podemos dejar pasar. Hay algo en la sonoridad del cuerpo que tiene una misión, nos identificamos con cualquier forma de ruido generada desde un sentido corpóreo.
Para el poeta y ensayista inglés Steve Mac Caffery, la poesía sonora se basa en la vinculación del texto con su energía y no con su significado. Entre sus características está que la interpretación del poema es esencial al proceso de composición, de manera que la lectura tiene un protagonismo equivalente al de la escritura. Lo sonoro y lo visual (incluída la palabra escrita) se necesitan y explican mutuamente. Así, es perfectamente posible pensar en la improvisación como una poesía en que la voz hace un poema a partir de sí misma, sin partitura escrita. La improvisación es sistemática porque se ejercita y porque depende de la correcta ejecución de los instrumentos vocales o mecánicos disponibles y del adecuado ensamblaje con el lugar y con la audiencia donde se lleva a cabo la interpretación. Algo parecido a unas sesiones de jamming.
La música y la poesía conviven desde hace cientos de años, es cosa de ver los principios de ambos. Les comparto lo que hacen algunos artistas y poetas respecto a estas disciplinas tan tratadas en estos tiempos de tecnología e inspiración.
Acá algo que se ha hecho en Querétaro, Laboratorio de Narrativas Murciélago.
Nosaj Thing… En la primera escucha uno encuentra similitudes con Four Tet, algunas texturas muy Raster Noton, para finalmente encontrar una música fresca con una propuesta única.
Es relativamente nuevo, su primer Ep fue lanzado en el 2006 y su LP Drift en el 2009, desde sus inicios se abrió un espacio y un lugar en el ciclado mundo de la música creada por computadora, algunas piezas como Lords o sus famosos remixes a las piezas de Portishead, Flying Lotus y Radiohead resultan increíblemente disfrutables.
La música electrónica se encuentra en un estancamiento por la sobrepoblada producción de djs y actos en vivo de calidad dudable, uno se puede perder en esa inmensidad, pero cuando le damos una escuchada a producciones como la de Nosaj Thing, es cuando vuelve a recuperar su credibilidad.
Les dejo un set en vivo en la famosa KEXP y un pequeño documental sobre un espectáculo de mapping en conjunto con Aalto.